Archivo de la categoría: Relaciones Públicas

Mamá, mamá ¿por qué no me compras…?

A ver si os acordáis de este anuncio:

A pesar de ser la versión estadounidense, seguro que muchos de vosotros habéis rescatado las imágenes con un “ummm… es verdad”. Y es que la publicidad dirigida a niños y jóvenes ha sido una herramienta tradicionalmente utilizada por las marcas, con las lógicas restricciones legales. En el caso de Colgate, además, la campaña de televisión -con lengua y labios incluida-  venía acompañada de una acción de RRPP que se llevó a cabo en los colegios españoles. Los que nacimos el año de Naranjito recordaremos que un día en el cole  venía un señor con bata blanca, unos folletos muy “chulos” y una gran mandíbula de plástico con la que nos enseñaba cómo cepillarnos los dientes así como la importancia que tenía realizarlo después de cada comida. Curiosamente, tras su paso por la clase, todos los niños teníamos un cepillo, una pasta -con sabor a fresa- y el famoso folleto. Todo ello con el logotipo de Colgate, qué curioso.

Hoy he visto una noticia que me ha hecho recordar aquel día. Telefónica lanzará un canal educativo donde los niños pueden encontrar consejos sobre cómo preparar la mochila, gráficos sobre el funcionamiento del sistema respiratorio o chats donde a través de los que hablar con sus amigos de clase y “trabajar juntos”. Todo ello utilizando un “avatar” que el menor puede hacer a su gusto y medida. La iniciativa, llamada Aula 365º ya está funcionando en Argentina y Colombia y la operadora tiene pensado lanzarla en España en septiembre, coincidiendo con la vuelta al cole y con una de las épocas del año que más traspaso de clientes existe entre operadoras. Una medida de fidelización clara dirigida al público más pequeño de la casa pero con una gran capacidad de convencimiento. Podéis ver la web colombiana aquí:

Añadir que durante este verano, Telefónica anunció su entrada mayoritaria en el accionariado de la popular red social Tuenti, toda una apuesta por el público joven tras el fracaso de Keteke.

Las marcas han sabido jugar desde siempre con la famosa imagen del niño tirando del abrigo de la madre insistiendo en el famoso “mamá, mamá ¿por qué no me compras?” que todos hemos empleado alguna vez. La capacidad de “convencimiento” de los niños frente a los mayores ha aumentado con el paso del tiempo y el hijo se ha convertido en el “rey de la casa” aumentando su influencia hasta límites que muchos nunca pudimos sospechar.

Si convences al niño, tienes hecho el 75% del trabajo. Especialmente si vendes productos del hogar o de ocio. ¿Hasta qué punto es moralmente defendible aprovechar la ingenuidad de un niño para vender tus productos?  Cada uno que saque sus conclusiones. Lo que yo sí os puedo decir es que gracias Colgate, o no,  los compañeros de mi clase nunca olvidábamos el cepillo de dientes cuando llegaban las vacaciones.

-Daniel Silverio-

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Los resultados en RRPP son como el valor en la mili, se te supone

¿Cómo ofrecer un servicio, como el de las RRPP, e intentar ganar dinero con él si luego no puedes mostrar resultados al cliente?, ¿cómo es posible que nos jactemos al afirmar que vamos más allá de lo cuantitativo y todavía en pleno siglo XXI no hayamos sido capaces aún de establecer un criterio de medición?

Desde el punto de vista de estrategia las RRPP han vivido a la sombra de la publicidad durante casi 100 años de historia. Seguimos siendo la hermana pequeña de la comunicación, lo que repercute en nuestras ganancias pero también nos otorga unas posibilidades de crecimiento mucho mayor. El nuevo statu quo nos beneficia,  como ya hemos dicho alguna vez la comunicación bidireccional debe ser nuestro territorio, sólo nos falta esa guinda de la medición de resultados, que jamás debió de ser la guinda sino la base de nuestra profesión.

Se ha celebrado en Barcelona la Segunda Cumbre Europea de Medición en Relaciones Públicas organizada por AMEC y el Instituto de Relaciones Públicas, de la que ha surgido una declaración que esperemos sea el principio del salto definitivo para encontrar esa fórmula.

 

Arturo Camacho

Repercusiones, ¿y qué me dices de las opiniones on-line?

Uno de los objetivos comunes de la mayor parte de los clientes es que su imagen corporativa, empresa, productos y representantes ocupen espacios destacados en los medios de comunicación de mayor calado. Metas que evidentemente suponen un esfuerzo de mayor o menor envergadura, en ocasiones casi titánico. Cuando eso ocurre todo se vuelve reconfortante, palmaditas en la espalda y parabienes. Para algunos una portada en uno de estos medios es una medallita con al que regodearse y presumir delante de sus compañeros.

 No obstante, analicemos otra situación. Qué hacemos gran parte de los consumidores cuando queremos comprar un coche, buscamos una escapada de fin de semana, o por ejemplo queremos asistir a una obra de teatro. Es fácil responder, todos lo hemos hecho en alguna ocasión. Primero visitas webs del producto-servicio, observas sus características, precios, ofertas, etc. Pero súbitamente te encuentras con opiniones de otros que estaban interesados en lo mismo que tú. Comentarios que definen mejor que cualquier nota de prensa, spot o estrategia de marketing la auténtica valía de lo que esperamos cuando gastamos nuestro dinero un producto o servicio.

Market driver or market driven

Los comentarios vertidos por estos “tus iguales” influyen en los niveles de confianza del consumidor sobre el producto y la marca. Una serie de opiniones negativas pueden destruir instantáneamente el buen concepto que teníamos de una marca y sus productos. Pero este fenómeno no es nuevo, los temidos críticos de cine, u otras artes, decidían con sus opiniones la valía de los trabajos de otros…

En el pasado, hace tan solo una década si tenemos en cuenta que la implantación de Internet en los hogares españoles se produjo al inicio del 2000, esta capacidad estaba reservada a los especialistas en las materias.

Gracias a los blogs, foros, redes sociales todos tenemos la posibilidad de alabar o criticar el último libro que nos hemos leído, el hotel rural de la sierra donde nos alojamos, una película, el ordenador que decidimos comprarnos… Tenemos a mano un sistema de comunicación democrático donde el usuario final tiene voz y voto.

No obstante, estos flujos de información representa un nuevo campo de trabajo. Una herramienta de comunicación a dominar por todos los que estamos interesados por esta profesión. Los que no demos el salto a la comunicación y PR on-line tendremos presente pero seguramente poco futuro.

 De todos modos, los soportes 2.0 tienen aún mucho que demostrar en cuanto a credibilidad. Estos soportes aún no tienen la valía, la garantía de veracidad de los medios tradicionales. Es cierto que recientemente estos nuevos soportes se han autoproclamado como un vehículo planes de comunicación tan importantes como el desarrollado durante pasada campaña electoral para la presidencia de EE.UU. Pero insisto, aún tienen mucho que demostrar. Se quedarán con nosotros, o serán solo una moda pasajera. Como casi siempre, el tiempo dará y quitará razones.

Xabier Novo

Decálogo del buen ejecutivo de cuentas

Seguir este listado de premisas no transforma a uno en el perfecto ejecutivo de cuentas. No se trata de axiomas irrefutables que deban ser aplicados siempre, independientemente de cada caso, el profesional de la comunicación sabe medir y dimensionar estos criterios. Son únicamente conductas básicas que debe tener presente todo aquel que se dedique a este sector:

1. Leer los periodicos, y lo que no son periodicos. Es la gasolina de todo aquel que se dedique a la comunicación. La ventana a un mundo de conocimentos y oportunidades. Controlar los medios es una tarea básica.
2. Se creativo en tus trabajos. No te conviertas en un autómata de una cadena de montaje. Haz cosas nuevas, prueba.
3. No olvides que cada uno de los trabajos que envías a través de tu correo electrónico lleva tu firma. Haz que ésta sea garantía de profesionalidad.
4. Imprime y revisa todos los documentos -dossieres, notas de prensa, Q&A…- antes de enviarlos. Son productos finales con un valor económico, cada errata o fallo son taras que los devalúan.
5. Anticipate a las demandas de tu cliente y jefe. Conoce previamente las respuestas a las cuestiones que se te plantearán.
6. Con el cliente: un contacto al día, una propuesta a la semana y un éxito al mes.
7. Nunca se es demasiado listo como para no poder picar una BBDD, montar carpetas de prensa, hacer informes de cobertura… Ni demasiado tonto como para no poder participar en la elaboración de un plan estratégico de comunicación o un pich de nuevo negocio.
8. Empatiza con tus clientes, conoce cuales son sus objetivos y como piensan y “respiran”. Tú eres su partner.
9. Aprende de tus compañeros. Pídeles su opinión e interésate por los proyectos en los que trabajan, y haz que revisen los tuyos. Seguro que recibirás aportaciones útiles.
10. La comunicación y las RRPP son básicamente sentido común. ¡Úsalo!

Xabier Novo

De simples abanderados avanzamos a la vanguardia… de la Comunicación

Aunque algunos se niegan a verlo, ya somos muchos los que, sin pretensión de inventar la rueda, defendemos que el mensaje unidireccional ha muerto. A la publicidad le ha llegado el momento de regresar de primera línea de ataque, y muy tocada por cierto, y situarse a la misma altura que el resto de áreas, dejando vía libre a las Relaciones Publicas, que han soltado la bandera y avanzan desde la retaguardia liderando las estrategias de comunicación. Quien no quiera verlo que siga mirando a otro lado aferrándose a unas reglas de mercado de otra época, como hacen las discográficas frente a la piratería.

La Comunicación está cambiando, al consumidor ya no se le persuade ahora se le convence con información. El campo de batalla sigue siendo el mismo pero la conquista que perseguimos se ha complicado. La saturación de información, la crisis y la Web 2.0 han agudizado al consumidor, y ahora las mejores armas las tenemos nosotros.

Una muestra de esta tendencia que ya es realidad nos llega desde el Diario de Sevilla que esta mañana nos ha sorprendido con una tribuna “La mejor publicidad eres tú” firmada por Alejandro Súarez.

Arturo Camacho

Una imagen que se construye con 1.000 palabras

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué un banco te da mayor confianza que otro sin ni siquiera ser cliente de ninguno de ellos? ¿Cómo somos capaces de tener la certeza de saber el móvil qué queremos comprarnos sin ni siquiera haberlo probado? ¿Cómo hay marcas que sin serlo con las cifras en la mano, calan en el consumidor y le hacen creer que está con los líderes? ¿Quién nos ha creado la sensación de que es mejor trabajar en la empresa A en lugar de la empresa B, sin haber formado parte nunca de ninguna de las dos? ¿Cómo sabemos que en un mismo sector hay empresas que desarrollan su negocio teniendo en cuenta el entorno medioambiental y social que las rodean mientras que otras no?

Cuestión de imagen

Son cientos las variables que condicionan la percepción que tenemos de las compañías e instituciones que nos rodean. En el caso de la consultoría de comunicación nuestro campo de acción es tan perceptible como intangible, generamos valor a empresas e instituciones haciendo uso de una única herramienta: la información.

¿Cómo explicar esto?

El consultor de comunicación con el tiempo, y a modo de mecanismo de defensa, va encontrando una fórmula para explicar a qué se dedica, un recurso, una frase hecha, un comodín, una parrafada que recitas de carrerilla… Algunos optan por lo fácil, aun traicionando su profesión, y sueltan aquello de “trabajo en publicidad”. Esta respuesta tiene una primera parte positiva “¿publicidad?, ¡qué interesante!”, pero entraña un peligro, y es que de manera inmediata provoca la siguiente reacción “dime un anuncio que hayas hecho a ver si lo he visto”… y entonces ¡pillado! Otra opción para resolver la duda es cargarse de paciencia e intentar explicar, haciendo uso de todos los tecnicismos y ciencia posible, para que te levantas de lunes a viernes. Aunque es la más profesional, lo más normal es que tu interlocutor resulte más confuso de lo que estaba antes de realizar la pregunta.

¿Qué hace exactamente un consultor de comunicación?

Creamos valor a través de estrategias y mensajes que modifican la percepción que el público tiene de empresas, instituciones, partidos políticos… permitiéndonos posicionarlos de una manera más competitiva.

Nuestra particularidad es que hacemos que sean otros, y no nosotros: líderes de opinión, medios de comunicación, miembros de la administración, empleados, accionistas de la compañía y sus propios consumidores, quienes transmitan en el mercado y la sociedad el mensaje que queremos comunicar.

Diseccionar el trabajo que realiza un consultor de comunicación es contraproducente ya que minimiza su importancia. No podemos quedarnos en notas de prensa, informes de cobertura, ruedas de prensa, gestión de tribunas de opinión, organización de eventos, viajes de prensa… En nuestra tarea diaria el total es mayor a la suma de las partes. Y así llegamos a la clave de nuestra profesión, ese “total”. Nosotros pensamos en grande.

Arturo Camacho