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La Esteban, censuras y redes sociales

Las redes sociales se presentan desde una apariencia de total libertad, no existe la tijera de la censura. Pero esto no se aproxima a la realidad. “Facebook nos ha inhabilitado el perfil al creador y a los administradores del grupo con excusas”, señala Fernando de Toledo Sierra, uno de los responsables del grupo “1.000.000 de firmas para prohibir a Belén Esteban salir más en tv”. Este grupo, con 400.000 miembros, ha centrado su actividad en realizar diversas denuncias sobre los contenidos del programa de Tele5 “Sálvame” ante organismos como la Asociación de Usuarios y Consumidores (AUC), el Defensor del Menor o el ministerio de Industria. 

Mientras, Facebook, según recoge el confidencial.com, considera que el comportamiento de Toledo ha sido molesto o amenazador para otras personas. Los responsables de la red social asegura que estas medidas se han tomado debido cuestiones relacionadas al mal uso que se hace del grupo: “solicitudes de amistad a personas que no conoce, la comunicación periódicamente con extraños mediante mensajes de bandeja de entrada no solicitados y el contacto con otras personas para concertar citas con fines comerciales”. 

 

Pese a que la situación puede parecer anecdótica se hace evidente que las redes sociales también disponen de vigilantes que guardan por el buen o mal uso de sus soportes. Pero, ¿quién conoce las reglas de las redes sociales? Y lo más importante, ¿si los usuarios contradicen los intereses de las redes sociales o sus propietarios cuál será la pena a pagar?, ¿nos declararán persona non grata? Preguntas que cobran una mayor fuerza cuando la consultora InSites Consulting asegura que 940 millones de personas están registradas en las diferentes redes sociales y se pasean por ellas un promedio de 25 minutos diarios. 

Sin duda esto ya lo sabía la de San Blas, por eso acaba de estrenar una docuserie en You Tube sobre su persona. ¿Un intento para lavar su imágen pública? 

 

-Xabier Novo-

Tiempo o dinero, ¿cuál es la variable clave en el consumo de medios?

Los españoles pasamos delante de la televisión una media de 261 minutos al día, lo que es igual a 4 horas y 21 minutos con el mando a distancia en la mano. Dedicamos a navegar por internet 13,6 horas semanales. Unas 15.725 personas leen diariamente periódicos de pago y otros tantos dedican 115 minutos de su día a escuchar sus emisoras de radio favoritas. Además, España es el único país de Europa con cuatro diarios económicos, quien nos lo iba a decir…

Al ver estos datos se me pasan por la cabeza las siguiente algunas cuestiones: ¿Cómo es posible que sobrevivan tantos diarios en un país con índices de penetración de la prensa tan bajos?, ¿la llegada de la TDT supone el fin de las grandes audiencias, la especialización y segmentación de públicos por contenidos?, ¿dónde se esconde el “iluminado” que vaticinó la desaparición de los diarios de pago con la llegada de los gratuitos? A está última pregunta es muy fácil contestar. Siempre han convivido las tiendas de productos gourmet con los hipermercados que buscan la oferta, lo mismo ha ocurrido con la prensa. Y que conste que lo digo con todo el respeto del mundo a los productos oferta, cada producto responde a diferentes necesidades y demandas.

Respecto al resto de temas… no tengo respuestas para todo. Pero quizá si algunas pautas. De todos modos la madre de todas las interrogantes, al menos para mí, es la siguiente: En una sociedad donde el tiempo es escaso, los ratos de ocio están muy limitados, y el coste de consumir medios es relativamente asequible, pese a esta cruel crisis. ¿Por qué medios? Tal vez por precio, o en realidad se trata de captar la atención, el escaso tiempo del consumidor. No estaremos más ante un “mercado del tiempo”. Los medios compiten por conseguir el tiempo que el público les puede destinar más que por el dinero que les puede aportar, aunque es evidente que detrás de este tiempo existen implicaciones económicas. Este es el reto al que se enfrentan los directores de periódicos, presidentes de cadenas de TV y radio, etc.

Una vez más internet parece, por ahora sólo parece, haber ganado la batalla. Los usuarios pueden de un modo fácil y flexible, acceder a sus contenidos favoritos sin depender de horarios, sin tragar anuncios y muchas veces, aunque no siempre, gratuitamente. A los medios de comunicación on-line solo les falta subir un peldaño más, un pequeño empujón, para alcanzar el mismo nivel que medios de comunicación tradicionales.

Moraleja, señores/as de las tv, revistas, diarios y radios, espabilen, pongan su potente máquina a funcionar, los del código binario les están adelantando, y por la derecha.

Xabier Novo

De los creadores de noticias como…

Hablar de los comunicados que las empresas hacen llegar a los medios para informar o aportar su visión sobre un determinado hecho ya es algo más que habitual, no cabe duda que elaborar y distribuir estos contenidos es de las actividades más recurridas y recurrentes en las consultoras-agencias de comunicación. Pese a ello, el gran público todavía confía en que las noticias aparecidas en los medios son únicamente fruto de la labor periodística, lo cual no deja de ser en parte cierto… No obstante, este tipo de acciones parece, falsamente, restringida a los medios impresos. Pero, ¿acaso los contenidos informativos de las TV están menos controlados? Entonces, los videocomunicados son la herramienta a aplicar.

Básicamente un videocomunicado es una pieza audiovisual -imágenes y totales, declaraciones de portavoces clave- junto con un pequeño guión que tiene por objetivo presentar un producto o servicio novedoso y convertirlo en noticiable para los informativos de las TV. Para lo cual se hace imprescindible conseguir camuflar a los contenidos, mimetizarlos con temas de actualidad, y evitar que tenga una apariencia comercial-publicitaria. Resulta sencillo imaginar que estas acciones entrañan bastantes riesgos, sobre todo si tenemos en cuenta que su coste es relativamente elevado.

El videocomunicado podría definirse como la herramienta del doble o nada. Si consigues tu minuto y medio en varios informativos nacionales y algún autonómico te aguardan las palmaditas en la espalda y los apretones de manos. En caso contrario… no hace falta decir más. De todos modos, estoy seguro de que a estas alturas de la película todavía hay algunos que piensan que contenidos informativos de las TV son limpios e inmaculados, a no ser que estemos hablando de importantes inversiones publicitarias. Para muestra un botón:

La próxima vez que os sentéis a ver las noticias tratad de distinguir si lo que estáis viendo es 100% pura información o actualidad concebida por alguno de nosotros…. Si lo lográis es que seguramente no hemos hecho bien nuestro trabajo, os estaremos vigilando.

Xabier Novo

Si ganan, mañana vendo más periódicos

Han publicado un estudio que confirma un aumento de los lectores de diarios deportivos catalanes este año. Según este informe dos son las razones: el gran momento deportivo del Barça y la crisis económica, política y social, que empuja a los lectores a refugiarse en ese “pan y circo” del Imperio Romano.

El quiosquero de mi barrio siempre lo supo, “si ganan, mañana vendo más periódicos”. Y si lo sabía él no te digo lo que sabe el director del medio de información deportiva. Qué difícil pedirles imparcialidad cuando se sabe que las buenas noticias aumentan las ventas, como difícil es pedir imparcialidad a un medio general, sabiendo que la inestabilidad política también le hará aumentar las suyas. Porque esa es la gran diferencia, y el peligro, unos viven de las victorias y la esperanza y otros de las derrotas y el miedo.

Si los medios generales se contagiaran del enfoque esperanzador de la prensa deportiva y éstos del rigor y análisis, que a priori se supone de la prensa general (para ejemplo Informe Robinson), la conexión con los lectores sería mayor. Vivimos en un tiempo en el que el número de lectores disminuye cada trimestre, señores directores denle un vuelta.

Arturo Camacho

RSC en los contenidos televisívos, ¿para cuando?

En las últimas décadas las empresas se han concienciado de la necesidad de poner en práctica estrategias de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) con el fin de mejorar su imagen, o incluso los resultados de su negocio. De este modo las empresas se presentan como un aliado, una organización con ánimo de lucro interesada en apoyar al desarrollo social.

Repsol, por ejemplo, lleva tiempo trabajando en campañas que nos animan a cuidar el medio ambiente, a reciclar, a imaginar soluciones para encontrar nuevas fuentes de energía limpias. La mayor petrolera española nos invita a ser más ecológicos. También las cajas de ahorros, como La Caixa y Caja Madrid, apuestan por este tipo de estrategias.

Esta muy bien eso de sentirse respaldado por las grandes multinacionales, especialmente en la delicada situación económica actual. Sea de verdad o no, al menos aparentan estar preocupados por algo más que por hacer caja, repartir dividendos, etc. les honra.

Pero en este sentido, quienes me tienen profundamente decepcionado son los medios de comunicación españoles, rara avis son los extraordinarios “12 meses 12 causas” de Telecinco o el efectivo “Ponle Freno” de Antena 3. El resto de entes mediáticos parecen ajenos a la sociedad, siempre que eso no les perjudique en su cuenta de resultados.

Por mí está bien, cada uno con su empresa hace lo que quiere dentro de la legalidad el público es quien decide si pica o no. Las empresas no están, ni deben estar, obligadas en invertir partidas presupuestarias en RSC. Vivimos en un país libre, ¿no? Pero lo que me resulta insultante es la epidemia de espacios dedicados a mostrar la fantástica vida de ricos patrios e internacionales: “Mujeres ricas”, “¿Quién vive ahí?”, “Casadas con Hollywood”… Protagonizado por individuos capaces de gastarse en apenas media hora lo que gana un trabajador medio en nuestro país. País donde quiero recordar que tenemos una cuota de paro superior al 20%, o lo que es lo mismo un drama social que tiene como protagonistas a 4,6 millones de parados, 3,2 millones de personas recibiendo ayudas al desempleo y una tasa de paro juvenil por encima del 40%. Y sin ningún ánimo de politizar, son curiosamente los canales más cercanos a la izquierda quienes se nutren de estos contenidos, otra sorpresa más.

No sé si os pasa a vosotros pero cada vez que me topo con uno de estos programas me viene a la cabeza el siguiente escenario: “Familia de cuatro miembros, dos de ellos en edad laboral pero llevan más de un año en paro. No pueden pagar sus deudas, no tiene para darles de comer a sus hijos, malviven de la caridad del estado y pese a que buscan trabajo se topan con una perpetua negativa. Llegan a casa, encienden la TV y…”

Concluyendo, me parece bien que existan estos espacios, cumplen la función de entretener, y que los señores directivos de los medios de comunicación pasen de implicarse en planes de RSC, pero no abusen, por favor. No copen la parrilla de estos programas, un poquito más de sensibilidad y respeto para la próxima vez. Confiamos en ustedes sabran hacerlo mejor, quizá la próxima vez.

Xabier Novo